El Renacimiento Energético en Colombia Después de los Años 2000

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Según un informe de 2010 de la organización 'Council of the Americas', en la última década Colombia ha convertido su sector energético, el cual ha sufrido considerablemente, en uno de los destinos más populares de América Latina para inversión en el sector de gas y petróleo; una transformación hecha posible gracias a la estabilidad política, económica y jurídica del país, y un sano equilibrio liderado por el gobierno entre las empresas privadas y los entes públicos.[1]

El Entorno de Seguridad

Según un reportaje de la BBC, un factor importante en el resurgimiento de la industria petrolera en Colombia desde 2003, es la gran mejora en el ámbito de seguridad nacional en el país tras el ascenso de Álvaro Uribe Vélez al poder en 2002.[2]

En parte como resultado de la puesta en marcha del programa anti-drogas y anti-guerrillas financiado por los Estado Unidos, ‘Plan Colombia’, el ejército colombiano pudo recuperar el control de la mayoría del territorio nacional. Según el ex ministro de Minas y Energía Carlos Rodado, la frecuencia de los ataques de las guerrillas izquierdistas a las torres de energía declinó de aproximadamente 500 a principios de los años noventa, a cerca de 30 en 2011. Rodado afirmó que los ataques a oleoductos también disminuyeron de 270 en 2001, a “unas cuantas docenas por año”.[3]

Reforma Normativa

La Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) fue creada en 2003, asumiendo inmediatamente el papel regulador anteriormente realizado por la empresa estatal Ecopetrol.

Con la introducción del nuevo marco institucional, Ecopetrol fue forzado a competir con empresas privadas por las licencias de exploración y producción, y en noviembre de 2007 Ecopetrol ofreció parte de sus acciones en la Bolsa de Valores de Colombia. A partir de 2003 y en adelante, las compañías petroleras privadas pudieron acceder al 100% de la propiedad de los campos con menos de 60 millones de barriles de reservas.

Este modelo institucional siguió el ejemplo de la empresa brasileña Petrobras, una empresa que anteriormente fue propiedad del estado y la cual fue parcialmente privatizada con el fin de mejorar la transparencia y la competencia en el proceso de licitación. Brasil sometió Petrobras a la disciplina del mercado circulando el 40% de sus acciones en 2010. En 2007, Ecopetrol puso a la venta hasta un 20% de sus acciones.[4]

Según un informe de la organización Council of the Americas, el nuevo modelo competitivo y la nueva eficiencia de Ecopetrol fueron un ‘rotundo éxito’. El número de contratos de exploración otorgados dobló entre 2004 y 2009.[1]

La Industria Petrolera bajo el Presidente Santos

Como resultado de la continua alza de los precios de energía y materias primas desde el comienzo de la administración de Santos en agosto de 2010, muchos inversionistas extranjeros han querido invertir en Colombia. La inversión extranjera directa incrementó un 56% en 2011 hasta alcanzar $14.8 mil millones, el 82% de la cual fue en los sectores del petróleo y de la minería. [5]

La nueva administración bajo Santos inició una serie de reformas fiscales con relación al sector extractivo. Estas incluyen la restructuración de ingresos por regalías, con planes de transferir el 20% de los ingresos por regalías de las autoridades locales al gobierno central,[6] y la creación de un fondo soberano en la misma línea que los creados exitosamente en Noruega y Chile. Se dice que el objetivo es mantener el gasto público y crear ‘equilibrio fiscal’ para el año 2014.[7]

En octubre de 2011, el nuevo ministro de Minas y Energía Mauricio Cárdenas se opuso al aumento de las tasas de regalías para las empresas petroleras y mineras, indicando que sería el momento inoportuno para el sector y que el debate debería ser aplazado hasta una fecha posterior.[8]

A partir de 2011, las empresas petroleras pagaron regalías en relación a sus niveles de producción. En el sector del carbón, las empresas pagaron entre el 5% y el 10%, dependiendo de su producción, y en el sector de los minerales las compañías pagaron el 12% por ferroníquel o el 4% por oro y plata. El nuevo proyecto de ley propuso aumentar las regalías del petróleo a un límite máximo del 25% y entre un 8% y 20% para el carbón y otros minerales.[9]

Referencias

  1. 1,0 1,1 Colombia's Energy Renaissance”. Council of the Americas, diciembre 2010.
  2. Profile: Alvaro Uribe VelezBBC, consultado 19 enero 2012.
  3. Colombia is a rising oil exporter to U.S.LA Times, 7 abril 2011.
  4. Share gusher”. Economist, 30 August 2007.
  5. Colombia’s turnaround: from bullets into drill bits”. Globe and Mail, 19 enero 2012.
  6. Colombia economy: Seeking fiscal sustainability - Latin America”. Economist, 14 octubre 2010.
  7. Colombia: going Dutch?”. Control Risks, noviembre 2010.
  8. Colombian mining minister opposes bill to raise royalties”. NTN24, 12 octubre 2011.
  9. Colombia refuses to increase oil royalties”. Reuters, 12 octubre 2011.